¿Cómo influye el nombre en nuestra personalidad, según la psicología?

Elegir el nombre del hijo es una tarea que necesita de atención porque, el elegido antes y poco después del nacimiento será mucho más que un elemento de identidad personal.
La elección puede provenir del árbol genealógico, porque muchas veces se elige el nombre de un abuelo o abuela, incluso de un tío o tía. También de personajes famosos, de hijos de famosos, de personajes del cine y de la televisión.
Gracias a la influencia extra familiar, hay nombres que se ponen de moda y que se repiten en las partidas de nacimiento durante períodos que pueden ir de uno a varios años.
Desde hace unos años, la psicología trata de demostrar cuál es la relación entre el nombre y el desarrollo de la personalidad.
¿Cómo influye el nombre en nuestra personalidad según la psicología?
Algunas evidencias de que el nombre puede afectar nuestra personalidad provienen de un estudio difundido, en 2021, por la BBC y realizado por David Zhu, psicólogo de la Universidad Estatal de Arizona.
En el mundo laboral suele darse a veces que una persona sea discriminada solo por su nombre.En ese artículo, Zhu sostiene que “un nombre se usa para identificar a un individuo y comunicarse con él a diario, y sirve como la base misma de la propia concepción de uno mismo, especialmente en relación con los demás”.
Sin embargo, el nombre, en realidad, no ayudaría a formar nuestra personalidad, sino que marca nuestra identidad o al menos parte de ella, según otro artículo, del sitio Mujer Hoy.
En Buenos Aires, en lugares como la Maternidad Sarda, se puede sacar el DNI en el propio hospital. Un nombre que puede marcarnos en la vida.En él, se cita a uno de los creadores de la psicología de la personalidad, Gordon Allport (1867-1967), cuando escribe: “El anclaje más importante de nuestra propia identidad a lo largo de la vida sigue siendo nuestro propio nombre”.
Cuando no nos gusta nuestro propio nombre
Padres atentos. A veces nuestros hijos reciben bulling en la escuela solo por el nombre que tienen.Algunas investigaciones, como la realizada en el año 2000, por la psicóloga Jean Twenge, dan algunos indicios de la verdadera influencia del nombre.
Twenge comprobó que las personas a quienes no les gusta su nombre tienen más problemas de socialización y adaptación. Para la autora, el nombre es un símbolo del Yo.
El nombre puede influir, además, en cómo somos tratados por los demás desde la infancia, lo cual podría afectar nuestras experiencias y moldear nuestro carácter.
La psicología social ha demostrado que las expectativas y percepciones de los demás hacia nosotros pueden influir en nuestro comportamiento y autoestima.
Muchas veces las mujeres son más afectadas por la discriminación nominal en sus trabajos. Cuando tu nombre molesta a los otros. Y termina molestándote a vos./ Thinkstockphotos.Por otra parte, algunos estudios han explorado cómo los nombres pueden influir en nuestras oportunidades laborales, relaciones sociales e incluso en nuestra salud mental. Por ejemplo, en el ámbito laboral, se ha encontrado que ciertos nombres pueden ser percibidos como más competentes o confiables.
En este sentido, habría que considerar el fenómeno de la discriminación nominal, que se refiere a la tendencia de algunas personas a juzgar y tratar a los demás basándose en sus nombres.
Tu nombre se puede cambiar con un expediente
2008. Primer caso en Argentina en que un fallo judicial autoriza a un transexual, Tania Luna, a cambiarse el nombre en el DNI./ Foto: María Eugenia Cerutti. En todo caso, si uno tiene un nombre que le resulta incómodo podría cambiarlo, aunque para ello deberá recurrir a la Justicia.
En la Argentina la ley impide inscribir más de tres prenombres, usar apellidos como prenombres, poner primeros prenombres idénticos a los de hermanos vivos y usar nombres extravagantes.
Si bien para cambiarse de nombre hay que recurrir a la Justicia, existen excepciones como cuestiones de identidad de género; haber sido víctima de desaparición forzada, apropiación ilegal o alteración o supresión del estado civil o de la identidad o haber sufrido la separación de la familia biológica como consecuencia del terrorismo de Estado y haber sido dado en adopción.
Fuente: www.clarin.com








